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El Estilo Minimalista, ¿te gusta?

miércoles, 16 de octubre de 2013

Pues olvídalo.


Sí, así de claro.

Palabras que lo definen, según mi percepción personal: sobrio y estéril. Sencillo.
Palabras con las que lo definen los demás: elegante, serio, relajante. Moderno.

Bueno, no sé a ustedes pero a mi esas lineas rectas tan definidas, esos ángulos tan cortantes entre las distintas superficies del mueble no me relajan en absoluto...

No es mi estilo decorativo favorito, es con el que menos me siento identificada, y el que desde luego nunca pondría en mi casa (sí, ya sé, con el tiempo puedo cambiar de opinión). Pero... (siempre hay un pero) me gusta. Y me gusta verlo en las revistas y me gusta diseñarlo, y me gustan esos objetos tan limpios, puros, simples en su concepto y en sus trazos. En su esencia, libre de adornos.

¿Pero qué pasa? Pues que me gusta verlo en las revistas, y es ahí donde funciona; en tu casa, en la mía, en la de los simples mortales, no funciona. Te explicaré el por qué no funciona.


Primero, y lo más importante en el estilo minimalista, el espacio. El espacio ha de parecer vacío, ordenado...  bien estructurado, y para que esto sea así, con todos los trastos que tenemos, necesitaremos muuuuucho espacio de almacenaje, o un espacio bien definido para cada función, donde nada estorbe y encuentre su lugar. Y para esto, señores míos, hacen falta muchos metros de casa, a lo ancho, a lo largo y a lo alto. Si pretendemos llevarlo a cabo en un pisito donde un ambiente se solapa con el siguiente y no tenemos donde guardar los trastos, el espacio estará comprimido, atiborrado, la vista no podrá fluir libremente por él. Con lo que no resulta relajante.



Segundo, la luz. La luz vuela libremente, cual mariposa, de un lugar a otro de la casa. No hay obstáculos, es natural y abundante. Y de noche, una muy estudiada disposición de focos, y lámparas, todo lo baña, más luces de ambiente y luces de interés... ¿Quién tiene eso en sus casas? Pocos, muy pocos. Ni tenemos ventanas por todos lados, ni son enoooormes ventanales que dejan entrar la luz a raudales. Ni tenemos una instalación eléctrica estudiada al milímetro... Resultado: poca luz, esquinas oscuras, espacios apagados y tristes, que ni disfrutan del juego cambiante de la luz a lo largo del día y de las estaciones para vestir nuestro espacio, ni del interés visual de las luces artificiales por las noches.



Tercero, los colores. Blancos, negros, y grises. Estos colores son los absolutos protagonistas en este estilo, al igual que en el estilo escandinavo, pero a diferencia de este que usa texturas mates y lo combinan con maderas claras (lo que lo hace algo más acogedor), el estilo minimalista usa estos colores en acabado alto brillo y con la intención de crear grandes contrastes. Incluso en la madera se utiliza mucho el acabado wengué, que es casi negro. Podemos, a veces, encontrar pinceladas de otros colores, en accesorios, para dar algo de chispa al ambiente, o incluso algo de marrones y beige para hacerlo algo más cálido... Pues resulta que, cuando lo vemos en las fotos, es una combinación que funciona perfectamente, pero cuando lo ponemos en práctica en nuestras casas, no suele funcionar. Puesto que para que funcione, y el resultado no se vea desangelado y frío, has de contrarrestar el efecto que estos colores y texturas brillantes tienen sobre el conjunto para alcanzar el equilibrio. Y para esto my dear, o tienes mucha intuición estética, o tienes ciertos conocimientos previos, o te lo planifica un experto. Y una vez más, la mayoría de los simples mortales no lo tenemos...



Cuarto, los materiales. Laminados, cristales, acero... Todo, todito superficies lisas, duras, brillantes y en apariencia fríos. ¡Ay estas texturas tan modernas y sofisticadas! ¿Qué las quieres en tu casa? Vaaale, inténtalo si te atreves, probablemente te funcione añadiendo una de ellas, pero todas no. En tu casa, y en la mía no funciona. Porque en nuestras casas parece un hospital, aséptico, demasiado luminoso y muy brillante y blanco. El material secreto, el que lo liga todo es, ¡el hormigón!, paredes vistas de hormigón, superficies con micro cemento... y he aquí el gran poder de contrarrestar, con su textura, mate, áspera, inacabada, todos aquellos efectos "adversos" de los otros materiales, sin restarles luz, ni sofisticación, ni alterar el aspecto super moderno del estilo y sin salirse de la paleta de colores, pues es gris. ¡Y tampoco lo tenemos, habitualmente, en nuestras casas! Peeero, se admite madera como animal de compañía... en el suelo podemos utilizar la madera, que con su rica textura visual, y su color cálido, contrasta igual de bien con estos materiales.



Quinto, los muebles. Muy pocos, de proporciones generosas, llenan los distintos ambientes. Lineas rectas, limpias, simples. Un mueble, una función. Porte casi escultórico en muchas ocasiones... T o d o   está guardado en armarios camuflados, las paredes esconden secretos, armarios ocultos a la vista, casi invisibles, rodean el perímetro de las habitaciones para dar cabida a los tesoros que todos tenemos. Y lo que se deja a la vista está escrupulosamente organizado. Nuevamente para ello hemos de contar con muchos metros cuadrados de vivienda, donde albergar todos esos armarios esconde - cosas, más los muebles que hagan falta, cada uno con una función, no vale los muebles tv - equipo de música - librería - vitrina, además de grandes, casi esculturas. Y no digamos nada de nuestras dotes organizativas, probablemente el caos se apodere de nuestras casas, al menos de algunos de los cuartos, en contadas ocasiones (más veces de las que nos gustaría).



Sexto, imponentes obras de arte. No, normalitas no, mega grandes. ¿Podemos pagarlas?, probablemente no. Grandes lienzos y esculturas. No sólo tienen una función estética, si no que son la encargadas de llenar el espacio, de equilibrar los distintos volúmenes, de dar carácter y personalidad al espacio y de dar color. En mi casa si pongo algo de esto tendré que ir a dormir a la calle, por lo tanto me quedo sin ninguno de estos atributos positivos que aportarían al ambiente estas obras de arte. Ni equilibrio, ni carácter, ni color. Eso si, el espacio muy lleno.



Séptimo, las grandiosas vistas. Pues sí, forma parte del estilo minimalista, sin ellas este estilo no sería nada. Y ¡aja!, probablemente por ello adores este estilo. Necesitamos grandes ventanales, ¡no!, necesitamos grandes jardines, ¡no! y necesitamos grandes espacios verdes en nuestro entorno, ¡noooooo!

Vía...

En realidad, lo importante en el minimalismo es la arquitectura, el espacio, los volúmenes, las superficies... el aire, el vacío. Esto es lo que es, y debe ser, protagonista. Los muebles por eso son tan simples, el estilismo casi cero, la decoración ausente (lo parece pero es muy estudiada)... No pueden  restarle protagonismo a la obra del artista - arquitecto, a su visión. Si acaso, deben resaltar, subrayar, algunos de los elementos arquitectónicos más relevantes del edificio, conducirnos con maestría por el espacio, de manera fluida, conducir nuestra vista hacia ciertos puntos.



Por ello, para nuestras casas hemos de lograr puntos de interés "ficticios", hemos de generar interés visual, y riqueza espacial de otra forma muy distinta a como lo vemos en las revistas. Y una cosa más, por ser simple no es fácil... al contrario, es más difícil lograr con menos, más.

El secreto está en la masa... en los ingredientes, en como los combinas, en las proporciones en las que cada uno está presente, incluso en el orden en el que van integrándose en la masa - espacio.

Así en clave de humor - mala leche, te he ido dando las claves de este estilo, diciéndote lo que no tienes, para que veas qué hace falta para lograrlo, para que entiendas por qué en tu caso no funciona, y así comprendas como puedes contrarrestar los "ingredientes" demasiado abundantes en tu hogar, o como suplir las posibles carencias. Todo a otra escala, claro.

*Todas las imágenes, excepto en aquella indicando lo contrario, las encuentras vía...


Bueno, y ya sabéis, si necesitáis algún consejito... aquí estoy para serviros.


Hasta el Viernes y, ¡a disfrutar!





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2 comentarios:

  1. Me ha encantado tu explicación magistral! Acabo de descartar el estilo minimalista de mi vida. Como bien dices, genial en revistas pero poco aplicable a la mayoría de las realidades.
    Gracias y un abrazo
    Rosa

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Rosa, siento que no pueda ser, si era algo que te gustaba... pero así te has ahorrado un par de quebraderos de cabeza, porque intentar arreglarlo después hubiera sido más difícil.
      Besitos,
      Patri.

      Eliminar

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